“- Sabes que no sueño con vos al dormir
no es bueno soñar con los Ángeles de hoy”
No sé con exactitud cuántas veces he puesto esa canción sólo para oír ese par de líneas, calculo una media de 30-40 veces por día durante la última semana, la razón es simple, llevaba tiempo sin escuchar algo que me llegara, que se adaptara; y es que esas palabras del comienzo dicen una verdad que nadie quiere aceptar pero de la que todos disfrutan, la magia en este lugar ya se acabo, al parecer lo de hoy es ser una morronga (me encanta esa palabra y cuando dicen morronga aguardientera, aun más), si la muchacha ojos de papel de Spinetta resulto serlo, ya nada me sorprende.
Muchos días atrás alguien me dijo que cuando una pareja logra hacer un cadáver exquisito y este sale coherente significa que es amor puro y verdadero, eso me dejo pensando casi dos semanas, al final lo pude resolver: pavadas, lo único que eso significaría es que se conocen a la perfección, que saben exactamente lo que piensa el otro, que ya no existe el factor sorpresa, que la creatividad se murió, igual que ellos, igual que todos, igual que Ray Manzarek, ese virtuoso tecladista por el que intente ser pianista, sin éxito, claro, pero eso no importa, lo que interesa es que está muerto y con él se fueron las ilusiones que quedaban, de esa generación brillante de músicos que intento cambiar todo y no hicieron nada, pero de alguna forma vivieron, caso contrario a nosotros, unos muertos todos.
También leía a una de mis máximas influencias y decía que nadie hace las cosas por amor, lo hacen por la ausencia de este, nada más cierto, por eso quizás el consejo que más recuerde fue cuando me dijeron que nunca se me ocurriera dedicar una canción de Spinetta o Barrett, que me arrepentiría esta vida y la otra y terminaría odiando a los genios, posiblemente sea así pero Love You parece perfecta para este momento.
Y es que tener ilusiones no es lo de hoy, por eso este blog no tiene lugar, su nombre raya en la ridiculez, posiblemente esta sea la última entrada, por eso ya el tercio de mis sueños no existen, por eso desde hace unos días dejo sonando la discografía de Almendra, y no sueño con los Ángeles de hoy, mientras duermo porque me queda la esperanza que esos sonidos me ayuden a tomar la mejor decisión, levantarme y esperar algo, no sólo por curiosidad.

